miércoles, 23 de marzo de 2011

Límite de 110 km/h: ¿menos multas y más averías?

Tengo delante de mi ahora dos informaciones que me han causado duda e incredulidad.
Por un lado, unas palabras de Pere Navarro, el sheriff de las carreteras de España, diciendo que desde que se ha puesto el nuevo límite de velocidad hay menos multas. En cifras, un bajón del 62% en las multas por velocidad la primera semana.
Uno de los argumentos más mantenidos en contra de los 110 era precisamente la sospecha de que es una medida recaudatoria, pero al menos los resultados contradicen esa hipótesis. A ver qué pasa de forma sostenida. En un reciente viaje a 110 km/h (por GPS, 115 de marcador) constato que el límite es bastante respetado en general.
La otra información inquietante, como diría Martin Landau, viene de la Red Europea de Garantía de Vehículos, que afirma que tras el verano, los turismos diesel con sexta marcha empezarán a acumular más averías de lo normal en sus sistemas de filtrado de partículas (DPF o FAP) si no se vuelve al límite anterior de velocidad.



Filtros de partículas y límites de velocidad 

Para empezar, los filtros de partículas queman de forma automática los excedentes de hollín mediante una inyección de gasóleo temporal, más alta de la normal para circular, haciéndolas prender con temperatura de escape más alta. Además, a velocidad de autopista, aunque sea sexta, los filtros se regeneran sin problemas.
Los DPF nos dan problemas en coches que apenas salen de ciudad y circulan en tráfico denso o recorridos cortos, porque hace falta que se den ciertas condiciones para la regeneración. De los aproximadamente 150 petroleros que he tocado (no todos con DPF), solo he tenido problemas en el DPF en dos unidades, y ambas veces por moverlos por ciudad.